La Colonia Italiana en Taltal

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Este poblado debe su origen a la acción del empresario minero José Antonio Moreno, "el manco", quien comenzó a trabajar unas minas de cobre ubicadas al norte de Paposo. De gran visión se instaló en este árido territorio en el que no sólo faltaba el agua, sino que también era necesario traer los alimentos para hombres y bestias.
No obstante, el paso definitivo, ocurrirá durante el auge del salitre, pues hacia 1877, durante el gobierno de Aníbal Pinto, se concretó la planta del poblado con "la formación de doce manzanas distribuidas alrededor de la plaza pública. Un mes más tarde dos ingenieros procedieron a estacar las manzanas que formarían la población, destinando los sitios para las oficinas públicas. De esta manera, Taltal se convirtió en la población más septentrional del país, desplazando a Copiapó. Finalmente, hacia 1888, al crearse la provincia de Antofagasta, Taltal pasó a formar parte de ella.
El incremento de la produccción y exportación salitrera, la creación del Cantón de Taltal y el ferrocarril que unía el puerto con las oficinas del interior, robusteció aún más su rol. Era tal el dinamismo que se observaba que más de "cuarenta coches de servicio, con farolitos a ambos lados, movilizaban una población que trabajaba y se divertía. La bahía siempre atestada de clipers y vapores, era un torbellino, más aún cuando sobrepasaba las 20 naves (...) En todas las casas comerciales, incluyendo barberías, se anunciaba que hablaban inglés, frances e italiano, incluso aleman". Asimismo, existían los consulados de Alemania, Inglaterra, Francia, Suecia, Italia, España, Argentina y Perú.
En el decenio de los años 20' en el registro del Censo figuran como dueños de almacenes de abarrotes José Macchiavello –ejerce también de "Agente de Seguros y Vapores" –y la Sucesión Vecchiola –que también posee una "botica" –, por último, aparece Ricardo Ratto con una "peluquería".

Fuente: Carlos Díaz Gallardo: "Presencia italiana en Taltal" (1850-1918)

Los Años Dorados


Floreal Recabarren Rojas. Episodios de la vida regional. Antofagasta, Ediciones Universitarias, Universidad Católica del Norte, 2002, pág. 74.

Los censos poblacionales permiten medir el desarrollo de un país o un pueblo. El de 1907 confirmó lo que los taltalinos vivenciaban: progreso y crecimiento. Las cifras eran reveladoras; el puerto con 11 mil 457 habitantes y más del doble para las comunas de Santa Luisa y La Aguada.
El fenómeno está intimamente ligado con la producción salitrera del Cantón de Taltal. ¡Casi medio millon de toneladas! El puerto se convirtio en el mayor exportador de la provincia.
Las oficinas Alemania, Alianza, Ballena, Britania, Chile, Carolina, Esperanza, Ghizzela, Lautaro, Lidia, Miraflores, Tricolor y Santa Luisa, trabajaban a producción plena.(...)

Un Pueblo Cosmopolita.

Floreal Recabarren Rojas. Episodios de la vida regional. Antofagasta, Ediciones Universitarias, Universidad Católica del Norte, 2002, pág. 75.

Taltal semejaba una Torre de Babel: había ciudadanos de todas las naciones, tanto que los ingleses, con su espíritu exclusivista, trazaron su propio cementerio. Por sí, eso no prueba su cosmopolitismo.
En todas las casas comerciales, incluyendo barberías, se anunciaba que hablaban inglés, frances e italiano, incluso aleman. Dos ejemplos mas confirman la internacionalización de Taltal: Juan Silva, de la Librería Universal, aseguraba "suscripciones de todos los periódicos del mundo". Segundo, la existencia de los consulados de Alemania, Inglaterra, Francia, Suecia, Italia, España, Argentina y Perú.
El salitre derramaba su abundancia y los bancos de Chile, Español, ltaliano y las Cajas de Crédito Hipotecario y Nacional de Ahorros, navegaban en ese manantial de riquezas.

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