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Nueva Italia

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Nueva Italia

El único antecedente que existía en Chile de una empresa de colonización con mano de obra italiana se había realizado en 1904 con la llamada Ricci Hnos. y Cía., que instaló en el territorio araucano de Capitán Pastene a 77 familias italianas formando la colonia Nueva Italia. A pesar del éxito alcanzado, por problemas administrativos y legales la sociedad se hundió en 1925 y desapareció posteriormente

Martini, Claudio. La Colonia Italiana en San Manuel de Parral. Santiago, Edición «Presenza», 1994. (Santiago, Claus Von Plate)

Los promotores

Giorgio Ricci,...nació en Pavullo en el año 1870.
Los hermanos Giorgio y Alberto Ricci, emigrados de Pavullo en 1902, conocieron en Chile al periodista siciliano Salvatore Nicosia. Apreciado colaborador de El Mercurio, profundo conocedor de los centros de poder y de las vías para obtener favores en los niveles más altos. Nicosia emigró de Sicilia a América del Sur porque el gobierno italiano lo consideraba un peligroso anárquico (sic) revolucionario. Había sido promotor del desafortunado traslado de cuarenta familias italianas a Brasil, pero como tenía conocidos en la Inspección General (pág. 50) chilena de tierras y colonización, Ricci lo hizo participar en un nuevo proyecto: colonizar con un centenar de familias italianas parte de la Araucanía. En junio de 1903, los tres visitaron las tierras de Nahuelbuta, de propiedad del fisco chileno, en la zona de Lumaco, para tantear el terreno y verificar si la zona, habitada predominantemente por indígenas, podía serles útil.

S. Ferrari. Capitán Pastene: una terra di promesse…pág. 48.

Nueva Italia, llegada y reacción de los chilenos.

La caravana iba encabezada por Temístocles Urrutia, Inspector General de Tierras y Colonización; los hermanos Ricci; Ramón Briones Luco, abogado de colonización; el Cónsul General de Italia en Chile; Roberto Honorato Cienfuegos, Secretario interino de la Inspección ya mencionada, y por Alfonso Lamónaco, comisario de colonización del gobierno italiano.
...Una parte de las primeras 23 familias llegadas en 1904 se presentó en Los Sauces en una abierta actitud de protesta hacia los empresarios, quejándose por haber sido engañados por Jorge Ricci en Italia, por cuanto éste al reclutarlos les ofreció terrenos de primerísimo calidad y aptos para toda clase de cultivos.
En Lumaco continuaron las demostraciones de antipatías: Los habitantes de esta población –relata Jorge Ricci- observaron fríamente el paso por la calle principal hacia la Colonia de las cuatrocientas y tantas personas que componían estas nuevas familias. Ya no veían en los inmigrantes a los portadores de la civilización y del progreso a las selvas de Nahuelbuta, sino que parecían mirarlos como usurpadores de sus derechos...
En opinión de Ricci, el origen de esta actitud radica en el apetito desordenado por la riqueza creada por los colonos (que) se habían despertado entre los pobladores de la región...El Capital, el trabajo, el esfuerzo perseverante que ellos no pudieron o no supieron aportar, y que dieron vida, prosperidad y riqueza a una zona antes inculta y abandonada, despertaron bajas pasiones y engendraron el odio y la hostilidad.
Sin embargo, el periódico El Colono de Angol del 11 de marzo de 1905, se refiere a esa actitud de los nacionales hacia la Colonia en otras frases:
Comprendemos que han podido existir motivos para que estos colonos fueran mal recibidos a causa de ciertas violencias que para colocarlos se cometieron con los ocupantes de las tierras en que han sido radicados; pero no hay justicia en hacer recaer en la Colonia responsabilidades que corresponden (64) a las autoridades... En todo caso, insistimos en que la política de colonización desarrollada por el gobierno chileno, frustró las expectativas de muchos aspirantes a colonos nacionales y redujo las posibilidades para que el nacional creciera económica y socialmente.

Nueva Italia. Arribo del segundo grupo de colonos.

(Llegada del segundo grupo de colonos. Relato publicado en L'Italia de Valparaíso, el 16 de marzo de 1905. Citado por este autor.)
(...) al alba del viernes desde Los Sauces se ordenó la partida para la Nueva Italia, era un espectáculo imponente ver toda la fila de 145 carretas con vigorosos bueyes, en gran parte de la empresa y de los colonos llegados el año anterior. La bellísima y original caravana era acompañada y dirigida por los gendarmes de la Colonia y sus oficiales…muchos de los viejos colonos y de los más jóvenes se encontraron con sus conocidos lo que resultó un encuentro conmovedor. La jornada iniciada con una pequeña neblina no afectó el ánimo de los nuestros que cantaban manteniéndose alegres y llenos de esperanza…el ruido de las ruedas de estas 145 carretas sembraba música, himno del trabajador que va de un mundo a otro...

Juan Contreras Batarce, Juan. (Venturelli Abad, Gino). Nueva Italia: un ensayo de colonización italiana en la Araucanía, 1903-1906. Temuco, Universidad de la Frontera: impresión de 1988, pág. 62.

Capitán Pastene.
90 familias emilianas fundan una ciudad

La fundación de esta ciudad se debe a 90 familias de origen italiano que dejaron su país para vivir en las tierras del sur de chile. Estos colonos provenían de la provincia de Módena, región de la Emilia Romagna y desde 1904 comenzaron a instalarse en Lumaco, en dos grupos: 23 familias en 1904 y 67 familias en 1905. Desde Talcahuano, después de tres días en tren y carretas se encontraron con una tupida selva, sin hablar ni una gota de castellano. El nombre es en honor al ilustre marino genovés Giambattista Pastene, quien era el brazo derecho de Pedro de Valdivia.
Al poco tiempo, lo que en un principio era una tupida selva, se convirtió en una hermosa ciudadela, con una parroquia, un teatro y un molino. Los colonos construyeron una línea férrea y un hermoso tren llamado el “Savoia”, en homenaje a la Casa Real que gobernó a Italia durante la Monarquía.

http://www.patronatoacli.cl/ (...)

La epopeya de los colonos italianos de Capitán Pastene
celebran 105 años de su arribo

La Nueva Italia se había fundado en Chile. En un lugar apartado de toda civilización, en un país joven el cual aún no cumplía cien años, pero que se atrevió a querer alcanzar su madurez compartiendo sus tierras con gente de esfuerzo y tradición…con los italianos. A ellos se les ofreció domar la inexpugnable cordillera de Nahuelbuta, selvática, cuna de leones, cordón generoso y murallón de esperanzas.
Domingo Santa María gobernaba la Nación por aquel entonces y a sus oídos llegó la voz de los funcionarios de la novel comuna de Lumaco, ellos clamaban por falta de gentes para poblar su extenso territorio. Faltaba empeño, trabajo, ganas y nuevos habitantes para ganarle espacio al cordón montañoso, para sacarle vida y miel a sus tierras, para domar lo indomable por siglos. Hacía falta gente testaruda, de tesón, pero alegre y audaz. Luego de buscar en varios perfiles de razas que ofrece la humanidad, los lumaquinos de aquel entonces -a fines del año 1800- le solicitan a Santa María que evalúe encomendarles la tarea de colonizar estas tierras a los italianos. Se trataba de los terrenos fiscales de Nahuelbuta. Tal sugerencia fue a dar a conocimiento de los señores Jorge Ricci y Salvador Nicosia, quienes se adelantaron y a lomo de caballo recorrieron el prometido sector, realizando a su vez un levantamiento de datos del lugar a fin de detallarles a sus futuros habitantes europeos qué terreno iban a pisar. Datos que incluyeron tipo y calidad de sus suelos, la climatología de la zona, provisión de agua, calidad de los terrenos, así como su flora y fauna existente.
Una vez concebida y conocida la realidad del sector ofertado, se constituye la Sociedad Ricci Hermanos y Compañía, en la cual el señor Nicosia bregó como concesionario, en tanto los citados hermanos se abocaron a realizar las gestiones bajo el rol de fiadores ante el Gobierno chileno. Bajo estos preceptos es que se promulga el decreto Nº 927 de fecha 24 de julio de 1903, el cual dictaminó la concesión -a Nicosia- de una extensión de terrenos fiscales correspondientes a la provincia de Malleco, para los cuales se comprometía en traer cien familias italianas agricultoras a la zona.
Testimonio
Uno de los fieles conocedores de los detalles e historia de la llegada de sus ascendientes y de quienes formaron parte de esos pioneros de la lejana Módena, es el secretario del comité pro Comuna de Capitán Pastene, José Flores Caballieri. El vecino -en amena entrevista con Las Noticias- nos relató lo difícil de la travesía de los colonos quienes en realidad y a ciencia cierta nunca supieron con qué se iban a encontrar. Es así como el señor Ricci, proveniente de la región Emilia Romagna, provincia de Módena, comuna de Pavullo, se trasladó a su ciudad de origen, Verica, -nos relata- e invitó a sus amigos a emprender esta odisea precisó Flores. La idea prendió entre los futuros colonos, de ahí que 25 familias -luego de un largo peregrinar desde Italia a Francia, se embarcan a bordo del Oruba quien navega hasta el puerto de Talcahuano, para luego tomar el tren desde ese puerto hasta la localidad de Los Sauces y continuar su periplo en rústicas carretas hacia la llamada tierra prometida. De eso, un día 10 de marzo de 1904.
La campaña a favor de traer nuevos colonos continuó. Las primeras familias se encontraron con un terreno para nada hospitalario. Se les había prometido un sin número de facilidades y garantías para su asentamiento, pero de partida fueron hacinados en un galpón de madera, frío, sin baños ni dormitorios y con piso de tierra. No había caminos ni comunicaciones. Esto último dificultó el querer advertir a los futuros colonos quienes el año próximo harían de nuevo el mismo triste y tormentoso viaje señaló este hijo de inmigrante y comerciante gastronómico de Pastene. En tal sentido otras 63 familias toman la misma decisión de sus antecesores y se embarcan en el vapor Panamá. Esto ocurrió un 10 de marzo de 1905, haciendo un total de 88 familias, las cuales se establecieron en el sector denominado por ellos mismos como Monte Calvario en atención a lo dificultoso del viaje. El gobierno de la época estableció que los contratos celebrados con cada una de las familias, proveerlas de 75 hectáreas, sumándose a estas una cantidad no determinada por cada uno de los hijos mayores de diez años.
Nueva Italia
Una vez asentados en el lugar, los nuevos habitantes vieron que este debía contar con un nombre propio y característico que los identificase. Luego de varias propuestas, lograron bautizar el asentamiento denominándolo como Nueva Italia, fijándose el día 11 de marzo de 1905 para proclamar el acta de Fundación de la Colonia. Este proceder se oficializó con posterioridad -en el año 1907- bajo la presidencia de Pedro Montt, quien ratificó el establecimiento de la localidad. Posteriormente la ubicación originaria del pueblo se modificó y con ello su nombre. Desde aquel entonces la Nueva Italia, pasó a llamarse Capitán Pastene en homenaje al ilustre navegante genovés Juan Bautista Pastene, quien fuere el brazo derecho de don Pedro de Valdivia y posteriormente alcalde de Santiago, precisó Flores Caballieri.
A cada uno de los colonos se le concedió sitios para que construyesen sus casas, salvo algunas indicaciones para ello. Estas no debían ser simples viviendas, del tipo media agua, sino una residencia que considerara doce metros de frente como mínimo, y el terreno en cuestión debería cercarse ya sea con madera u otro material sólido. Así mismo las nuevas veredas deberían contar con ripio de relleno, contenido a su vez por vigas de pellín y un sistema de solera.
Hasta la actualidad Capitán Pastene mantiene su arquitectura originaria, la cual constantemente es rescatada o sometida a tareas de mantención. La influencia greco romana de sus construcciones se puede apreciar por doquier. Arcos, columnas, frontones y cornisas dan cuenta de ello. El nombre de las calles no se restó en tildarse con nombres de ilustres personajes y próceres de la península itálica, de la patria que los acogió y de caudillos mapuches propios de esta zona. Verdi y Garibaldi, por ejemplo, se funden con Montt, Rodríguez o Dante se encuentran con Caupolicán por otra parte. Actualmente Capitán Pastene es una de las localidades más prósperas de la provincia de Malleco -sostiene Flores- consolidándose en estos últimos años como uno de los principales destinos turísticos de la Novena Región puntualizó, indicando de paso que la localidad es particularmente excepcional debido a la mezcla cultural que allí converge. Aquí conviven descendientes tanto de chilenos como de mapuches e italianos, los que sin duda han influido directamente en ámbitos tan importantes como lo son el gastronómico, costumbrista e identitario de esta parte de La Araucanía, precisó el empresario.

Richard Burdiles M. Periodista
http://www.lasnoticiasdevictoria.cl/index.php?(...)
Consultado en Noviembre de 2012.

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