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Audax Club Ciclista Italiano (Audax Club Deportivo Italiano)

Esta organización nace el 30 de noviembre de 1910. Los promotores de la idea son un trio de jóvenes que deciden constituir un club para practicar su deporte favorito, el ciclismo, representando la divisa de la patria. El primer gestor es Rogelio Cozzi, apoyado por el comerciante Alberto Caffi y Amato Ruggieri. La historia comienza junto a la Pérgola de las Flores –ubicada por aquella época frente a la iglesia de San Francisco– y en torno a la pastelería Ramis Clar, cuando estos tres idealistas deciden aportar diez centavos cada uno para cumplir su sueño. La primera reunión se efectúa en la sombrerería La Victoria propiedad de Caffi y, en aquella ocasión, los mostradores son usados como asientos por los asistentes, entre quienes están Epaminonda Andreani, Arnaldo Antolisei, Zifredo Bersezio; los hermanos Octavio, Pergente, Gino y Emilio Cintolesi; Enrique Dáteri, Saturnino del Sante, Carlos Davena, Mario Maglio, Mario Silvio, Albino Pagani, Arturo Podesta, Víctor Queirolo, Gerónimo Repeto, Armando Zaelli y los hermanos Héctor y Rafael Zembo. Por unanimidad es aprobada la moción de Cozzi en el sentido de organizar un club para practicar el deporte del ciclismo y en la vieja casona que sirve de sede al Centro Democrático Italiano, situado en San Ididro con Marcoleta, ocupan una pequeña y oscura pieza. A poco andar, consiguen los triunfos iniciales en las competencias locales. Una de las primeras victorias las brindan Rogenio Cozzi, Juan Cánepa y Víctor Ternavaccio. Otros pedaleros de fuste que visten la tricola del Audax son César Disi, Ricardo Ferroggiaro, José Violi, Remo Antillo y Juan Bevilacqua. El primer Presidente de la institución es Emilio Cintolessi. Sin embargo, el gran motor del club es el artesano y comerciante sombrerero Alberto Caffi que lo dirige durante 23 años.
Hacia 1917, comienzan a formarse los primeros equipo de fútbol. La difusión y popularidad de este nuevo deporte, junto con el arribo a la institución de los hermanos Domingo y Tito Fruttero, allanan el camino para que nazca la rama de balonpié.

Fuente: Carlos Díaz Gallardo. Origen y desarrollo de la Colonia Italiana en Santiago, 1850-1918