Ricardo Bagnara y Julio De Cecchi.

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Sociedad Editora Italiana. (1897)

La historia del periodismo Italiano en Chile es una de las fecundas en sacrificios de verdadero patriotismo y de desinteres, para llegar a que los italianos residentes en esta hospitalaria República, tengan en sus hogares a los voceros de la patria lejana, que defienden los intereses de la colectividad y mantengan el fuego sagrado del patriotismo, siempre encendido para que se perpetre en los descendientes de esos que emigraron de las tierras nativas y en otros suelos formaron hogares y familia que en la segunda patria que a ellos les cobijo amorosamente, sigan el sendero de los que le dieron el ser.
Ricardo Bagnara y Julio De Cecchi, fueron los fundadores, del hoy organo de la colectividad, L'Italia, que viera la luz el 16 de Septiembre de 1890, siendo fervientes colaboradores de acción y pensamiento Francisco Musso y Juan Ghio, quienes no pudieron evitar que languideciera y terminara por un tiempo su aparición, que se repitió con más entusiasmo siendo el año, 1897, que naciera la Sociedad Editora Italiana, siendo Director de L'Italia, el Cav. don Juan Ghio, quien al aunar los anhelos de la colectividad en un solo crisol de patriotismo práctico luchará hasta llegar a conseguir la victoria, victoria que como única recompensa le traería el lauro que merecen los que luchan con un ideal para el bien de su patria.
Director actual lo es el Dr. Rogelio Lauria quien con manos seguras y pensamiento fijo en la patria lejana, transfunde toda su alma en las columnas de L'Italia, en verdaderos himnos de amor patrio recordando a los compatriotas residentes en este país que la estrella itálica brilla hoy día más que nunca y que el Norte de los que dieron su sangre para la unidad de la tierra de Roma ha llegado donde ellos pensaron, pero hay que seguir luchando para que la Italia de mañana sea y siga su camino de victorias en todos los órdenes de la vida para el bien de sus hijos y para la mayor grandeza de la misma.
En el corto tiempo de tres años que este órgano de la Colonia esta bajo la dirección del Dr. Lauria, ha conseguido después de una activa campañía, consolidar las bases del mismo, en lo que se refiere a la parte económica aumentando la importancia y el prestigio.
En la activa campañia para la constitución de la nueva Sociedad Editora que ha permitido recoger el capital necesario para asegurar la continuidad de las publicaciones de este órgano de publicidad, Sociedad este que se denomina: Societa Tipografica del Giornale L'Italia.
En la incesante propaganda del Cavo Italiano Sottomarino que duro dos años, la que dio por frutos recoger entre la Colonia diez millones de liras, mereciendo los elogios más calurosos de parte del Consejo de la Administración del italocable y de parte de las autoridades italianas.
Otra obra de propaganda que se debe exclusivamente a L'Italia es también la que inició para el Instituto de Crédito para el trabajo italiano al extranjero (ICLE) que también ha merecido los más altos elogios de parte de las autoridades italianas y del Gobierno de la Península.
Aparte de todo esto el diario es un verdadero paladín de todo programa efectivo, siguiendo siempre el derrotero marcado para la mayor elevación del prestigio italiano en el mundo, cooperando eficazmente al mayor acercamiento de estrecha cordialidad con Chile y con las naciones extranjeras residentes.
En estas pocas líneas condensamos la labor que ha desarrollado el Dr. Lauria, quien no tiene otro norte que seguir constantemente el programa impuesto por su patriotismo y para el mayor bienestar moral político y económico del pueblo italiano en estas tierras de América.
El actual Directorio lo componen los siguientes caballeros: Presidente, Sr. Amadeo Simonelli, Vice-Presidente Sr. Santiago Ferreri, Secretario Sr. Agustín Minetti, Consejeros Sres. don José Prini, G. Borzo, O. G. Consiglieri y don Remo Sacilotto.

Fuente: Pellegrini C., Amadeo y Aprile J.C. El censo comercial industrial de la colonia italiana en Chile. Resumen general de las actividades de la colonia. Santiago, Imprenta de la Colonia, 1926, págs. 262 – 263.

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