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Colonia Italiana en Valparaíso (1850-1918)

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Provincia de Valparaíso

Al promediar el siglo XIX, el primer puerto de la república es la puerta para la mayoría de los extranjeros –especialmente europeos– que entran al país. En el decenio comprendido entre los años 1827-1837, recala un significativo número de barcos procedentes de la península. Existe constancia de la llegada de alrededor de 34 navíos de los cuales sólo uno es de bandera napolitana y el resto es de origen sardo. Por ende, es dable pensar que algunos marineros sardos que desertan de sus embarcaciones, principien a radicarse en el puerto principal, engrosando la comunidad avecindada que sigue la ruta del atlántico, pero que dependiendo de la suerte y las oportunidades conseguidas en Buenos Aires y Montevideo -a veces la fortuna es esquiva- deciden arriesgarse y cruzar el macizo andino para pisar nuestro suelo. En la mayoría de las ocasiones, el audaz salto de Los Andes, lo realizan en respuesta al llamado de algún familiar, amigo o paisano asentado en el país.
En consecuencia, la génesis de la colonia italiana, no tiene porqué variar, sustancialmente, con el origen de las comunidades de ingleses y franceses. Vale decir, una de las vías de asentamiento de algunos hijos de Italia, debe estar relacionado con el abandono de las naves que los conducen hasta nuestras costas. Mientras otros, llegan utilizando sus propios medios y de manera espontánea, asumiendo el riesgo que significa radicarse en un territorio al margen de la corriente migratoria principal. En este proceso, sin duda, juega un rol importante las noticias de familiares, amigos y coterráneos que al propagar las buenas nuevas, crean expectativas en torno a la resolución por radicarse. Igualmente, desembarcan algunos mercaderes del norte de Italia que inician relaciones con otros comerciantes arraigados allí y en conjunto explotan nuevos negocios. Inclusive, algunos de estos hombres de negocios participan en aventuras corsarias; en tanto que otros armadores inauguran el primer servicio de transporte naviero entre los puertos de Valparaíso y El Callao.
En general, el arribo de población de origen europeo hasta nuestro país es escasa. Chile no es un país con una posición geográfica ventajosa para captar los numerosos grupos de europeos que cruzan el atlántico y se establecen en América. Junto con esta condición periférica -está fuera de las vías que conectan con el viejo continente-, además, no posee riquezas que originen actividades productivas demandantes de grandes montos de mano de obra y que, por su parte, estimulen a los patronos locales a cancelar salarios atractivos para campesinos y obreros europeos. Vale decir, la economía chilena, durante la segunda mitad del siglo XIX, no cuenta con la capacidad para captar el interés de los miles de forasteros que alcanzan el nuevo mundo. Sólo algunas decenas de trabajadores europeos son contratados por patronos nacionales.

Fuente: Carlos Díaz G. Origen y desarrollo de la Colonia Italiana en Valparaíso: 1850-1918.